lunes, 10 de abril de 2017

Pueblos de mar


SANTILLANA DEL MAR

Su historia comenzó cuando un grupo de monjes -allá por el siglo VIII- trajo las reliquias de una santa martirizada en Asia Menor. Así nació un santuario que a su vez dio origen a una población que tomó el nombre de aquella mártir: Santa Illana-Santa Juliana-Santillana. El lugar creció gracias al monasterio, que se convirtió en Colegiata, hasta sus días de esplendor, en el siglo XII al XVIII. La villa -Monumento Nacional- son un par de calles llenas de casonas con escudos, palacios y la Colegiata, el más importante monumento románico de toda Cantabria con un claustro de ingenuos capiteles. A 5 kilómetros está la Cueva de Altamira.


MUNDAKA

El lugar ha estado poblado desde el Paleolítico (Cuevas de Santimamiñe) y por aquí anduvieron celtas, romanos y también los vikingos. La leyenda habla de una princesa escocesa cuyo hijo -Juan Zuria- fue el primer señor de Vizcaya. Está situado en la desembocadura de la ría y tiene una iglesia de Santa María (del XI), casas con escudos y cerca las playas de Laida y Ondartzape y la reserva de la Biosfera de Urdabai. Pero lo que le ha dado fama a Mundaka son sus olas. Es un paraíso para los mejores surfistas del mundo. El mejor lugar para contemplarlas es el Mirador de la Atalaya.



TAZONES

Cerca de los Picos de Europa y sobre una ladera de pinos y eucaliptos. Al amanecer se repite la misma escena, con las que parecen frágiles embarcaciones haciéndose a la mar y cuando deja de verse la última el silencio vuelve a llenar las calles que son miradores desde donde se han visto muchas tormentas, algunas causantes de naufragios. El pueblo es unas pocas calles empedradas con casas bajas y un puerto con pequeños bares-restaurantes con referencias marineras que sacan sus mesas a la calle. Aquí desembarcó el que sería Carlos I, en 1517. A primera hora de la tarde vuelven las embarcaciones y empieza la subasta: merluza, salmonete, rape, pixín y lenguado.



Pueblos de montaña



Dicen que la vida se ve mejor desde arriba. Sólo hace falta abrigarse algo más de la cuenta y prepararse para disfrutar de la montaña. La buena noticia es que podemos hacerlo sin irnos muy lejos: no hemos encontrado ni una sola provincia donde no haya un pueblo de altura que se merezca una reverencia. Y decimos lo de pueblo de altura en todos los sentidos que queráis darle a la expresión. Pero como recorrerse España de cabo a rabo tiene su dificultad, de entre todos ellos hemos seleccionado los siete pueblos de montaña más originales. De nuevo, no están todos los que son pero son todos los que están. ¡Buen ascenso!



ORDESA





Situado a más de 1.000 metros de altura, es uno de los pueblos pirenaicos por excelencia, con un casco histórico de raíces medievales que se levanta sobre el acantilado, desafiando todas las reglas. En sus empinadas calles podréis encontrar casas de piedra con balcones corridos y las características chimeneas de las viviendas del Pirineo; palacios como el Casón de los Viu, del siglo XIV; una iglesia gótica con portada románica... Para perderse sin mirar el reloj.

CANDELARIO

Quien ande flojo de piernas, se acordará de lo bonito que es este pueblo de montaña pero también de las agujetas del día siguiente. Enganchado a la ladera de la Sierra de Candelario, las calles de esta localidad son un alucinante laberinto lleno de pequeños tesoros. Levantado por los antiguos pastores astures, conserva unas construcciones muy características, con muros anchos de piedra, grandes balcones de madera y sus originalesbatipuertas, una especie de segundas puertas de protección para las viviendas.



POTES
Uno de los imprescindibles para quienes quieran disfrutar de naturaleza por los cuatro costados: Potes se encuentra en la confluencia de cuatro valles, en la comarca de Liébana, de la que es capital, y en este pueblo se unen los ríos Quiviesa y Deva. ¿Lo mejor, aparte de sus espectaculares paisajes? Que a pesar de que lo hayamos incluido entre los pueblos de montaña por estar rodeado de valles y porque quien domina la localidad es precisamente una montaña, la de Arabedes, a la que se puede ascender desde el municipio, en realidad Potes sólo se encuentra a 300 metros de altura sobre el nivel del mar y disfruta de buen clima la mayor parte del año.






Música

Haz clic en la foto y te trasladarás a este lugar a través de la música.


Videos

En este enlace podéis encontrar lugares maravillosos para disfrutar en vuestro tiempo libre.